Tipos de Garantía

Tipos de Garantía

Las garantías financieras son instrumentos que brindan seguridad a las entidades financieras para que obtengan algo de los clientes si estos no llegaran a pagar. A la hora de pedir un crédito, la financiera suele pedirte alguna garantía. Las garantías más comunes son las siguientes

– Aval: la figura del avalista, pudiendo ser una persona física o jurídica, plantea el caso más común de todos. En la situación de que el acreditado no cumpla el pago de adeudo, el avalista tendrá que hacerse cargo de la misma, y así sucesivamente con todos los avalistas que suscribieran la garantía original (ya que pueden ser uno o varios).

– Hipotecaria: esta es una de las más conocidas, ya que sin duda protege fuertemente a las entidades financieras ya que estas garantías son bienes inmuebles. Estas propiedades por lo general están a nombre de quien pide el crédito, es decir, la financiera te otorga un crédito y de garantía dejas tu casa.

– Prendaria: la garantía prendaría es «la acción que realiza una persona al dejar un depósito y como garantía, una prenda de su propiedad a cambio de una suma de dinero en efectivo (préstamo) que se le otorga de manera inmediata», según La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, CONDUSEF.

En México este tipo de acciones es conocido comúnmente como: empeño. Si bien existen Instituciones Bancarias que te ofrecen crédito con garantía prendaría. Un ejemplo muy típico de una garantía prendaria es el automóvil. Así es, tu recibes el efectivo de la institución financiera y como garantía dejas el automóvil.

Estas garantías son valuadas por la financiera para que, después, sepan el monto que te van a otorgar. A esta fórmula se le llama aforo, que se mide en proporciones como 2:1, 3:1, o 4:1. Pongamos el ejemplo en donde tu garantía hipotecaria es tu casa, y esta tiene un valor de cuatro millones de pesos. Si el aforo es de 2:1, significa que tu casa debe de valer 2 veces lo que te presten. Por lo tanto, el préstamos sería de dos millones de pesos.

Las garantías, por tanto, son seguros necesarios, situadas dentro del libre mercado, aunque en ocasiones puedan perjudicarnos de forma directa para conseguir cierto activo ya que no dispongamos de las condiciones necesarias para suscribir una garantía financiera.